El diablo de Pedro

Es el final de una etapa oscura del diablo de Pedro, el candidato que aceptó el chantaje por el poder, el becario que mina los cimientos de la democracia, aquel que vuelve con Maquiavelo y cree que la política es servise a si mismo, ese despojo de ser humano que no tiene ética y te trata como si fueras tonto, sigue tratando de desviar la atencion con enfrentamientos globales.

POLITICA ESPAÑOLA

L. Galan

4/12/20261 min leer

white concrete building
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La degradacion del Estado, la descomposición de los cimientos en los que España se sustenta por la falta de cuidado de quien tiene la obligacion y el deber de cuidarlos. Ese es el legado del Presidente Pedro Sanchez que acepta el chantaje para mantener el poder.

Nada importa más para él que su supervivencia. Cuando esa es la escala de valores, primero él y luego los demás, nada puede salir bien.

Se ha rodeado de aquellos que unicamente buscan la desintegración del país, por que, ellos, y me refiero a Bildu, Ezquerra, Puigdemont, Podemos, quieren ser los amos, juegan a ser marqueses, condes, baronesas de las lindes y cortar el bacalao y que los subdidos les reverencien a su paso, como si fuesen los liberedores del terror.

Pero es pavor lo que generan ellos, gente sin escrupulos, sin preparación, movidos por el rencor y odio a nuestras raices y a esas personas que llevaron a España a ser una gran nación, respetada por muchos millones de personas.

Pero el diablo de Pedro, está dañando nuestro prestigio exterior, demoliendo internamente los nexos que conforman nuestra nación, y que mas quieren sus aliados, están consiguiendo desmembrar España por la debilidad del lider egoísta que sólo piensa en si mismo.

Su estrategia es clara, la batalla la tiene perdida con los españoles y trata de sacar algún rédito enfrentandose a grandes lideres como el Presidente Trump o Netanyahu, tratando de distraernos. Pero no debemos olvidar, abandonó a los españoles, a los saharauis y abrazó a terroristas, independentistas y lideres islámicos iranies. Un asco de representante.